No es una colaboración ni un regalo ni nada por el estilo publicitario, es algo así como la felicidad máxima de una niña con zapatos nuevos. En serio, nunca tuve unas Converse All Stars, no entendía como tenéis varios pares en distintos colores -o incluso comprar la misma varias veces- Pero cuando las vi en rojo hace años lo entendí. Como sabéis, me encantan los looks muy ladies pero también los rockerillos.
8:30 am, lagañas quitadas, algo de maquillaje y hermanita al coche. Siempre lo imaginé de este modo: La perfecto con pinchos, mi jean negro ajustado recogido y moño desordenado. Luego ella a clases y yo a trabajar mientras entiendo porque os compráis varias. Oficialmente estrenadas por unos segundos desde las calles de mi pueblo con una felicidad máxima en estado puramente material.

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