Sigo blanca pero preparada para los nuevos retos del frío. Me he informado: Busco clases de zumba, que me den masajes cada mes, despertar con buena cara sin abusar del maquillaje, vestirme sin parecer una cebolla, no madrugar si no acostarme antes, amar mi blancura de piel, no abusar de básicos generales y finalmente seguir con la comodidad de los tacones pero con el tipo que arrasará este invierno. Se llaman botines y deben ser de tacón cuadrado y no muy alto. “Deben” si quieres permanecer en ellos durante todo el día con el viento que hiela. También intentaré ponerme menos pantalones y más pantys molones, misiones imposibles para temporadas inolvidables. Mientras tanto, adiós a las medias, esto sólo es llovizna!

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