Se acabó el blanco nuclear en impolutos looks, Dolce & Gabanna insisten en el rojo pasión y yo ya echo de menos la playa, la camisetas cortas y las altas horas de fiesta en noches calientes. Llueve, no para, como si no hubiese un mañana. En cuestión de segundos los mares están en la carretera y nadar en ellas  no se convierte en una posibilidad. Queridos del sur, disfrutad. Pronto os mando lo que no anhelábamos en el norte. Muaks

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