No te dejes engañar. Ese calor se va cuando sientes el frío del vaquero. No son sólo días festivos, son días para engañarnos y creer en la vuelta de la esquina, ese calor en la hora del vermut y ese calor en mi momento Cacao con las amigas. Me lo creo ¡ Pero no vagonees! A Cenicienta la encandilaron y atraparon por un zapato y este falso calor no es tan bueno como nuestros falsos pelos. Date prisa, no te abrigues lo suficiente. Llega la cuenta atrás…

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